jueves 10 de junio de 2010

Sacudiendo telarañas

Hace muchos meses que no posteaba; el día a día me arrolló. Anoche en el intermedio de dos cosmopolitan, garabateé para la Señora M lo que sigue: Y que haré para disiparte? Porque tu recuerdo me agota, me dobla. Eres una ola que me devasta, mientras no estas me hundo, cuando apareces respiro. Esa bocanada de oxígeno me mantiene viva hasta que vuelves. Digo yo que viva, puede que mientras me no me obligue a olvidarte permanezca en este limbo, en el que toda la vida anterior valió la pena y la de ahora es un deber. La palabra perdón nunca significó tanto. Ya te lo pedí, me dijiste que nada tenías que perdonarme. Y yo? Cuando voy a perdonarme? A tirar la última pala a este entierro. Este ataúd pesa demasiado, necesito dejarte atrás, dejarte ir

2 comentarios:

Elisa Lein dijo...

Que angustia amar sin un perdon, y sin poder perdonarte! como comprendo y deseo que se consigan tu perdon y tanto amor para que se convensan que es mejor morir juntos que vivir sin respirar!

PepaLePew dijo...

http://elamorpepelepu.blogspot.com/

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